No vamos a parar

No vamos a parar 


Esperanza Aguirre sigue mintiendo sobre el conflicto educativo
. Lleva un par de días tratando de convencer a los madrileños (engañándoles, por supuesto) de que dicho conflicto está solucionado y acabado. Nada más lejos de la verdad, evidentemente. “La crisis de los profesores de Secundaria está resuelta. Además, los horarios ya están firmados y son definitivos”. Y se queda tan ancha después de semejante falacia. Ni la crisis está resuelta (no ha hecho más que empezar y el colectivo está cada día más decidido y organizado), ni los horarios están cerrados, por la sencilla razón de que van a ser reclamados y denunciados en su mayoría.

El tema de los horarios se ha explicado muchas veces, así que no voy a insistir más en su ilegalidad manifiesta. Los directores y los inspectores, sabedores de esa ilegalidad, han solicitado a la Consejería un documento o una declaración formal que avale la interpretación que se hacía de los mismos en las Instrucciones de principio de curso. Lo único que han conseguido es papel mojado. Un simplefax en el que la Consejería vuelve a insistir en una compensación horaria que se sale de la norma y que vulnera el famoso artículo 77 de la Orden de 29 de junio de 1994. Pero los horarios no son ilegales solo por la vulneración de ese artículo, sino que hay varios más que se están incumpliendo y los servicios jurídicos consultados por el profesorado y los sindicatos así lo demuestran.
Ante esta indefensión por parte de los equipos directivos que tienen que entregar los horarios y de los inspectores que han de velar para que se cumpla su legalidad, la asociación de directores (ADIMAD) ha recomendado a éstos, que entreguen los horarios definitivos a los profesores mostrando textualmente su disconformidad. Es ciertamente inaudito que un director le dé un horario ilegal a un profesor dejando claro (y por escrito) que sabe que es ilegal y no está conforme con él. Pero, ¿qué otra cosa puede hacer ese director ante semejante realidad? Por supuesto, la mayoría de los profesores también firmarán el horario como “no conforme” y lo reclamarán a las instancias que proceda. Con lo cual, doña Esperanza, no solo no está solucionado y cerrado el asunto de los horarios, sino que ni siquiera ha arrancado el escándalo que se avecina al respecto.
A consecuencia de esta ilegalidad en los horarios y de otras muchas irregularidades puestas de manifiesto en el caos en que se han convertido los institutos gracias a la reducción salvaje de plantilla y de recursos, se está produciendo otro hecho insólito en los claustros de inicio de curso: se están rechazando de pleno las Programaciones Generales Anuales. Este documento es imprescindible para coordinar los distintos programas educativos y los proyectos curriculares, así como su organización y la colaboración con todos los agentes de la comunidad educativa. Evidentemente, con el desastre provocado por la Consejería, no se pueden aprobar las PGA porque hay varios aspectos docentes básicos que no se pueden llevar a cabo con un mínimo de calidad con las actuales plantillas; además, hay otros elementos que no están funcionando bien o, simplemente, se han suprimido a consecuencia de los recortes. ¿Cómo se va a aprobar la PGA con los actuales horarios ilegales, con los Departamentos constituidos a golpe de rellenar huecos horarios al máximo, sin actividades extraescolares y sin bibliotecas por falta de personal o, lo que es absolutamente inadmisible, sin poder llevar a cabo correctamente la atención a la diversidad por esa misma falta de profesores? Sencillamente, sería ilógico aprobar una Programación irrealizable o que atentara contra la propia calidad de la enseñanza.
¿Por qué miente Esperanza Aguirre con respecto a la finalización del conflicto? Pues, como de costumbre, porque su estrategia es siempre la misma: desviar la atención y adecuar la realidad a sus intereses, normalmente partidistas. Con esa falacia de que todo está solucionado, se dirige a sus electores y a los indecisos para tratar de convencerles de que la Educación Pública madrileña funciona perfectamente, cuando la verdad es que está sumida en un caos provocado por sus propias decisiones y por la incompetencia de su delfina: Lucía Figar. Además, con esas declaraciones del fin del conflicto trata de desmotivar al profesorado, una vez más, para restarle fuerza y unión a un movimiento que está provocando muchos quebraderos de cabeza. En ese sentido, como de costumbre, se equivoca al infravalorarnos; y, también como de costumbre, lo único que consigue es motivarnos aún más.
Ellas siempre han mantenido que este conflicto es político y que está dirigido por los partidos de izquierda y por los sindicatos con el único fin de restarles votos en las elecciones del 20N. No sé si realmente se lo creen (yo creo que no, porque no pueden ser tan cortas de miras). Creo que saben la verdad y que esa verdad no les gusta. El conflicto educativo, la lucha por defender la Educación Pública y salvarla de la privatización extrema que tratan de imponer, acaba de empezar. Seguirá después del 20N y se irá organizando cada vez con más profesionalidad.La Marea Verde está poniendo los cimientos de algo duradero cuyo fin no es electoralista, ni mucho menos. Nuestro objetivo (el de profesores, padres y alumnos de la Pública) va mucho más allá: haremos todo lo posible para blindar la Educación Pública de las garras de los mercados y para conseguir unas leyes educativas que garanticen su mantenimiento, su libertad y sus recursos.
Así que, lamento mucho el disgusto, doña Esperanza. Hay marea para rato y me temo que el color verde y las camisetas que usted tanto odia no se van a guardar en ningún cajón. Esto no ha hecho más que empezar y cada día tenemos más ganas de continuar luchando por lo que consideramos justo para una sociedad plural, para seguir dignificando nuestra profesión (la más hermosa del mundo) y, sobre todo, para nuestros alumnos. Cualquier esfuerzo que hagamos será poco para ellos.
El problema con el que se han encontrado Esperanza Aguirre y Lucía Figar es, sencillamente, que ya no pueden hacer lo que les venga en gana en materia de Educación. Bueno, rectifico: sí pueden hacerlo (y de hecho, lo están haciendo porque no están acostumbrados a respetar la legalidad que no se ajuste a sus intereses). Pero, a partir de ahora, cada pequeña decisión que tomen, se hará pública al instante porque entre unos y otros (ellos con sus insultos y mentiras, y nosotros con la defensa de la Educación Pública y de nuestra propia dignidad profesional) hemos conseguido poner el foco de la atención mediática y social en un conflicto que atañe a toda la ciudadanía y al futuro de todos los jóvenes.
Ahora, señoras mías, estamos aquí y hemos traído algo que seguro no les hace mucha gracia: luz y taquígrafos. La Marea Verde se ha convertido, además de en un movimiento de lucha organizado, en una voz autorizada en los medios. Y respetada por muchos, así como por una buena parte de la sociedad (cada día más). Cualquier irregularidad o ilegalidad que lleven a cabo, tardaremos lo que dura un aleteo de mariposa en hacerlo público a través de los foros, blogs, webs y toda la red social. Y los medios de comunicación, ávidos de noticias y sabedores de que los recortes sociales se han convertido en un tema de máximo interés, tardarán lo que dura otro aleteo de mariposa en hacerse eco. Así la batalla será más justa y más interesante, ¿verdad? Que salga todo. Y a ver quién miente y quien dice la verdad
Publicado por Bob Harris
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